Sin brillar, Liverpool venció como local a Wolverhampton

Sin brillar, Liverpool venció como local a Wolverhampton

En un partido en el que mostró varias caras, Liverpool venció 2-1 como local a Wolverhampton, por la fecha 18 de la Premier League.

El neerlandés Ryan Gravenberch y el alemán Florian Wirtz anotaron para el vencedor, mientras que el uruguayo Santiago Bueno descontó para los Wolves.

El polifacético equipo local jugó un gran primer tiempo, en el que monopolizó la tenencia del balón, pero careció de profundidad en la segunda mitad y quedó expuesto en algunas situaciones en las que el débil Wolverhampton pudo haber igualado el marcador. Los Reds alcanzaron la tercera victoria consecutiva en la Premier y encadenaron el sexto partido al hilo sin derrotas.

De este modo, suman 32 puntos y ocupan momentáneamente el cuarto puesto en la tabla de posiciones.

Para los Wolves fue la 11ª caída en cadena y siguen al fondo de las posiciones con apenas 2 puntos en 18 presentaciones: 2 empates consecutivos, en la 6ª y 7ª fecha, contra Tottenham y Brighton.

En la próxima jornada, el actual campeón recibirá a Leeds el jueves 1 de enero de 2026, en tanto que Wolverhampton visitará a Manchester United el martes 30 de diciembre de este año.

Dominio absoluto de Liverpool en la primera mitad
A los 10 minutos, Liverpool tuvo la primera situación de riesgo real. Florian Wirtz metió un pase filtrado para Hugo Ekitiké: el francés, frenó. enganchó y pateó de derecha y la pelota, que hizo una parábola extraña, se estrelló en el poste izquierdo de la visita.

Wolverhampton, que solo atinó a sorprender de contra, avisó a los 16 minutos. Mateus Mané, que aguantó la pelota en la puerta del área ante el asedio de los marcadores, sacó un derechazo de rastrón que exigió una buena respuesta del brasileño Alisson.

Los Reds consiguieron la ventaja a los 41, con una genialidad neerlandesa. Jeremie Frimpong desbordó por derecha y, al llegar al fondo, tocó atrás para la llegada de Gravenberch, quien colocó un perfecto remate al primer palo, para romper finalmente la resistencia de un equipo replegado y sin mayores fisuras.

Un minuto después, el alemán Florian Wirtz puso el 2-0. Su primer gol en la Premier llegó con más juego asociado de un equipo que a esa altura estaba en su cumbre. Hugo Ekitiké metió un pase perfecto para la corrida del teutón, que rompió líneas y definió con un toquecito con la punta del botín, para filtrar la pelota a la izquierda del arquero.

La rápida reacción de Wolverhampton ante las flaquezas del campeón
Si bien parecía que Liverpool dominaría a voluntad, por lo mostrado en un primer tiempo de hegemonía con el balón, Wolverhampton le agregó suspenso al partido. A los 51 minutos, André pateó un córner desde la izquierda y Tolu Arokodare ganó en la altura: el nigeriano metió un gran cabezazo que Alisson salvó como pudo, aunque el rebote quedó dentro del área chica. Allí la encontró el uruguayo Santiago Bueno, quien no tuvo obstáculos para enviarla al fondo de la red, para dejar el marcador 1-2.

El local volvió a inquietar a los 60, con un córner ejecutado por Alexis Mac Allister. Cuando todos esperaban el centro del argentino, el 10 lanzó un pase de rastrón para la entrada de Wirtz, quien le dio con el pie abierto a una pelota que pasó cerca del poste izquierdo y movió la parte externa de la red de los Wolves.

Aunque siguió buscando ampliar la ventaja, Liverpool perdió fluidez y profundidad. Se hizo previsible y ni siquiera supo cómo lastimar a un rival que aún no ganó en esta temporada. La visita, en cambio, sacó pecho y buscó la heroica. A los 76, Tolu Arokodare volvió a ganar por arriba y generó intranquilidad en la parcialidad local.

A los 86 volvieron a encenderse las alarmas cuando Conor Bradley alcanzó a cerrar con lo justo un centro atrás que el colombiano Jhon Arias buscaba conectar dentro del área. En tiempo de descuento, Cody Gakpo tuvo la última para los Reds, pero su zurdazo pasó rozando el arco de José Sá.

Ya no había tiempo para sorpresas, pero tampoco para grandes festejos. Liverpool, que había hecho una primera mitad a toda orquesta, terminó desafinado, sin encontrar la melodía ni la armonía colectiva frente a un rival mucho más débil que terminó inquietando al campeón de la temporada pasada.

Con información de ESPN

Redacción Granega Transmisiones