Marruecos fue muy superior, pero sufrió hasta el final para vencer a Escocia
Con un gol de Ismael Saibari a los 72 segundos, Marruecos derrotó 1-0 a Escocia en Boston por la segunda fecha del Grupo C del Mundial 2026. El conjunto africano dominó el partido, desperdició numerosas ocasiones y terminó sufriendo más de la cuenta
Marruecos consiguió una victoria fundamental en el Grupo C del Mundial 2026, aunque el resultado final dejó la sensación de que el equipo africano terminó complicándose un partido que había controlado durante gran parte de la noche. El conjunto dirigido por Walid Regragui derrotó 1-0 a Escocia en Boston y sumó tres puntos vitales en la lucha por la clasificación.
El encuentro prácticamente comenzó con el gol marroquí. Apenas se disputaban 72 segundos cuando Brahim Díaz encontró un espacio entre líneas y habilitó con precisión a Ismael Saibari, que definió con un potente remate para vencer al arquero Angus Gunn y marcar el tanto más rápido del torneo hasta el momento.
La ventaja temprana permitió que Marruecos jugara con tranquilidad y desplegara su mejor versión ofensiva. Con la movilidad de Brahim, la velocidad de Saibari y las constantes proyecciones por las bandas, el conjunto africano se adueñó del balón y manejó el ritmo del partido.
El propio Saibari estuvo cerca de ampliar la diferencia antes de los diez minutos, mientras que Escocia apostaba a recuperar la pelota y buscar ataques directos mediante balones largos y centros al área.
La gran figura de la primera mitad fue Brahim Díaz. El mediapunta se convirtió en el eje creativo del equipo, participó en la construcción de las mejores jugadas y generó constantes problemas a la defensa británica con su movilidad y visión de juego.
Sin embargo, Marruecos volvió a mostrar uno de los problemas que ya había evidenciado en su debut frente a Brasil: la falta de contundencia. Bilel El Khanouss desperdició una oportunidad inmejorable dentro del área y otras aproximaciones tampoco pudieron traducirse en goles.
Escocia, prácticamente sin generar peligro durante gran parte del primer tiempo, tuvo su mejor ocasión antes del descanso mediante un centro de Andy Robertson que John McGinn no logró conectar con precisión.
El complemento mantuvo la misma tendencia. Apenas iniciada la segunda parte, Saibari volvió a quedar cerca del gol tras un centro atrás que terminó estrellándose en el travesaño luego de un desvío.
Posteriormente, El Khanouss obligó a una gran intervención de Angus Gunn tras un cabezazo dentro del área, mientras que Achraf Hakimi continuaba siendo una amenaza constante por la banda derecha.
Pero la falta de eficacia mantuvo con vida a Escocia. Los británicos crecieron en los minutos finales, aprovechando algunos errores en la salida marroquí y la pérdida de intensidad del rival.
Ryan Christie tuvo una oportunidad desde fuera del área y, a seis minutos del final, Scott McTominay estuvo muy cerca de conseguir el empate con un remate que pasó apenas desviado. En la jugada siguiente, Lyndon Dykes también dispuso de una clara ocasión de cabeza que no pudo aprovechar.
Los últimos minutos se jugaron con más nervios que fútbol. Marruecos perdió el control que había mostrado durante gran parte del partido y Escocia empujó con más voluntad que claridad.
Finalmente, el pitazo final confirmó una victoria tan merecida como ajustada. Marruecos fue claramente superior, dominó el desarrollo y generó las mejores oportunidades, pero volvió a evidenciar dificultades para cerrar los partidos.
Esta vez, a diferencia del empate conseguido ante Brasil, la falta de contundencia no tuvo consecuencias. El conjunto africano sumó tres puntos fundamentales y llegará con mejores perspectivas a la última jornada del Grupo C.
