Messi firmó una noche histórica y Argentina aplastó a Argelia en su estreno mundialista
Con un triplete de Lionel Messi, la Selección Argentina derrotó 3-0 a Argelia en Kansas City y comenzó con autoridad su camino en el Mundial 2026. El capitán alcanzó marcas históricas y volvió a demostrar que sigue siendo determinante en la máxima cita del fútbol
Argentina arrancó el Mundial 2026 con una actuación contundente y una exhibición de su máxima figura. Con tres goles de Lionel Messi, la Albiceleste derrotó 3-0 a Argelia en Kansas City y envió un mensaje claro al resto de los candidatos: el campeón sigue vigente.
La noche tuvo todos los ingredientes soñados para los dirigidos por Lionel Scaloni. Dominio del juego, superioridad futbolística y una actuación estelar de un Messi que, a sus casi 39 años, volvió a ser decisivo en el escenario más importante.
Desde los primeros minutos, Argentina tomó el control absoluto del partido. Lautaro Martínez avisó con un cabezazo que terminó invalidado por fuera de juego y poco después fue el propio Messi quien vio cómo le anulaban un gol por posición adelantada. La Albiceleste imponía condiciones y jugaba cerca del área rival.
Sin embargo, Argelia también mostró capacidad para inquietar. Incluso llegó a convertir a través de Fares Chaibi, aunque la acción fue anulada por offside. Fue un llamado de atención para una defensa argentina que por momentos sufrió las transiciones rápidas del conjunto africano.
La tranquilidad llegó gracias al de siempre. A los 21 minutos, Rodrigo De Paul rompió líneas con un pase preciso desde mitad de cancha y Messi se encargó del resto. El capitán controló, encontró espacio y sacó un zurdazo imposible para Luca Zidane, que nada pudo hacer para evitar el 1-0.
El gol desató la locura en las tribunas y marcó el inicio de otra noche histórica para el rosarino, que disputó su partido número 200 con la camiseta argentina y continuó ampliando una colección de récords que parece no tener fin.
Argentina manejó el encuentro con autoridad durante gran parte de la primera mitad. De Paul fue el eje del equipo, acompañado por el trabajo de Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Thiago Almada, quienes dominaron la zona media y controlaron los tiempos del partido.
En el complemento, la superioridad argentina se hizo aún más evidente. Messi comenzó a encontrar más espacios y la diferencia pudo ampliarse rápidamente. Primero asistió a Lautaro Martínez en una acción que obligó a una gran respuesta de Luca Zidane.
La resistencia argelina terminó quebrándose definitivamente a los 60 minutos. Tras un remate de Mac Allister, el arquero dio rebote y Messi apareció con el instinto goleador intacto para capturar la pelota y empujarla al fondo de la red para el 2-0.
Con el resultado a favor, Argentina ganó confianza y empezó a disfrutar del partido. Argelia intentó reaccionar con el ingreso de Riyad Mahrez y algunas aproximaciones de Houssem Aouar, pero nunca logró comprometer seriamente a Emiliano Martínez.
El broche de oro llegó a los 76 minutos. Messi combinó con Nicolás González, recibió la devolución en la frontal del área y sacó un zurdazo preciso que se clavó junto al palo derecho de Zidane. Golazo, triplete y ovación de todo el estadio para una leyenda que sigue escribiendo capítulos inolvidables.
Con el partido resuelto, Scaloni aprovechó para dosificar esfuerzos y dar minutos a futbolistas como Nico Paz y Nicolás Otamendi, pensando en lo que viene dentro del Grupo J.
El resultado dejó mucho más que tres puntos. Argentina mostró personalidad, funcionamiento colectivo y una enorme jerarquía individual. Y, sobre todo, confirmó que mientras Lionel Messi siga iluminando las noches mundialistas, cualquier sueño parece posible.
La Albiceleste comenzó su defensa del título con una goleada convincente y con su capitán en modo leyenda. Una combinación que ilusiona a todo un país.
