Arruabarrena toma una decisión fuerte con Zeballos y reordena el panorama en Boca

Arruabarrena toma una decisión fuerte con Zeballos y reordena el panorama en Boca

Boca Juniors atraviesa una nueva etapa bajo la conducción de Rodolfo Arruabarrena, y una de las primeras decisiones fuertes del entrenador tuvo como protagonista a Exequiel Zeballos.

El “Changuito” no formó parte de la práctica de fútbol formal por determinación del cuerpo técnico, en una señal que marca su situación actual dentro del plantel: hoy corre desde atrás en la consideración y deberá ganarse nuevamente un lugar.

La decisión del entrenador no es aislada del contexto. El atacante atraviesa un escenario particular, ya que tiene intenciones de cambiar de aire en este mercado de pases y, además, aún no respondió a la propuesta de renovación contractual presentada por la dirigencia.

En ese marco, Arruabarrena optó por dejarlo al margen del ensayo principal, mientras evalúa alternativas y empieza a delinear la estructura del equipo en esta nueva etapa al frente del conjunto xeneize.

La medida no implica una definición final sobre su futuro, pero sí expone el presente del jugador: su continuidad en la consideración deportiva dependerá de cómo se resuelva su situación institucional en las próximas semanas.

Paralelamente, otros nombres también quedaron fuera de los planes inmediatos del entrenador. Futbolistas como Marcelo Saracchi, Mauricio Benítez y Walter Molas regresaron al club tras sus préstamos, pero no serán tenidos en cuenta en esta etapa y entrenan de manera separada del grupo principal.

La postura del cuerpo técnico es clara: el plantel se está ordenando en función de las prioridades deportivas, mientras la dirigencia deberá resolver las salidas o futuros destinos de los jugadores que no entran en la planificación.

En lo estrictamente futbolístico, Arruabarrena comenzó a tomar contacto con el grupo a través de su primera práctica formal, donde probó dos formaciones frente a la Reserva, alternando nombres y esquemas en busca de definir su base de trabajo.

El proceso recién comienza, pero las primeras decisiones ya marcan un mensaje claro: en este nuevo ciclo, nadie tiene el lugar asegurado.

Redacción Granega