Enzo Fernández atraviesa su mejor versión en Chelsea y se afianza como el mediocampista más completo del planeta
El presente de Enzo Fernández en Chelsea FC es el resultado de una evolución sostenida. El ex SL Benfica y Club Atlético River Plate, pieza clave de la Selección Argentina, dio un salto de calidad en la Premier League y hoy combina influencia, números y liderazgo. Argumentos no le faltan para ser considerado el mejor en su posición.
Con la mirada puesta en el Copa Mundial de la FIFA 2026, el volante no solo atraviesa el punto más alto de su carrera, sino que además se transformó en el eje del proyecto que conduce Liam Rosenior. Ya no se trata de aquella irrupción prometedora: Enzo es presente consolidado.
Un referente que llega en plenitud para Scaloni
Cuando Lionel Scaloni proyecta la defensa del título mundial, imagina a Fernández en su versión más madura. Lo que comenzó como revelación en la Copa Mundial de la FIFA 2022 —con siete presencias y un gol determinante frente a México— hoy se traduce en liderazgo y regularidad.
Los números respaldan esa transformación. En la actual Premier League suma 25 partidos, ocho goles y dos asistencias, una producción sobresaliente para un mediocampista con responsabilidades mixtas. En la UEFA Champions League, además, acumula ocho encuentros, dos tantos y una asistencia. Rinde en Inglaterra y también en el máximo escenario europeo.
Pero el dato que mejor explica su impacto es el de goles esperados (xG): lidera la estadística entre los volantes del torneo inglés con un registro cercano a 9,80, superando a futbolistas como Bruno Fernandes (8,89) y con amplia ventaja sobre Bruno Guimarães (5,75). No se trata solo de cantidad, sino de calidad en la selección de disparos y en la ocupación de zonas de alto peligro.
De organizador a mediocampista total
El crecimiento de Enzo no es únicamente estadístico. Su rol mutó. Ya no es solo el encargado de distribuir desde el círculo central: ahora ataca espacios, pisa el área y aparece como finalizador.
El contexto táctico explica parte de esa metamorfosis. Con Moisés Caicedo y Andrey Santos brindando respaldo, el argentino tiene mayor libertad para soltarse. En varios encuentros actuó casi como mediapunta, moviéndose en tres cuartos y asumiendo incluso la responsabilidad en los penales ante la ausencia de Cole Palmer.
Su mapa de influencia se amplió: mantiene la pausa y la claridad conceptual, pero sumó verticalidad y agresividad ofensiva. Conserva la visión panorámica que lo distingue, aunque ahora agrega determinación en los metros finales. En una liga vertiginosa y físicamente demandante, esa versatilidad lo convierte en un futbolista diferencial.
El argumento completo
Sostener que Enzo Fernández es hoy el mejor mediocampista del mundo implica observar el panorama global: impacto directo en el marcador, dominio de métricas avanzadas en la liga más competitiva y un peso estructural decisivo en el funcionamiento colectivo del Chelsea.
Ya no se trata de un momento aislado ni de una racha pasajera. Hay continuidad, madurez y una lectura del juego que potencia sus virtudes. Si mantiene este estándar, Argentina llegará a 2026 con un volante en plenitud absoluta.
Enzo dejó de ser complemento para convertirse en motor. Y en ese tránsito, alcanzó una dimensión que lo coloca en la élite mundial.
