Bélgica protagonizó una remontada épica ante Senegal, ganó en el alargue y avanzó a octavos del Mundial 2026

Bélgica protagonizó una remontada épica ante Senegal, ganó en el alargue y avanzó a octavos del Mundial 2026

Los Diablos Rojos estuvieron contra las cuerdas tras quedar 2-0 abajo, pero reaccionaron con dos goles en los minutos finales del tiempo reglamentario y completaron la hazaña en el suplementario con un penal de Youri Tielemans para imponerse 3-2 en Seattle

Cuando el reloj marcaba poco más de media hora para el final del encuentro, Bélgica parecía despedirse del Mundial 2026. Ismaïla Sarr amplió la ventaja de Senegal y puso el 2-0 en el Lumen Field de Seattle, un golpe que dejó a los Diablos Rojos al borde de una eliminación que hacía recordar el fracaso vivido en Qatar 2022.

El desconcierto era total. Las modificaciones del entrenador Rudi García, entre ellas las salidas de Kevin De Bruyne y Jérémy Doku, no daban resultado, mientras que una discusión entre el capitán Youri Tielemans y Leandro Trossard reflejaba la tensión que atravesaba el equipo europeo.

Sin embargo, cuando todo parecía definido, Bélgica encontró una reacción inesperada. Romelu Lukaku descontó a los 41 minutos del segundo tiempo tras una buena asistencia de Thomas Meunier y encendió la ilusión. Apenas tres minutos después, un error en la salida del arquero Mory Diaw fue aprovechado por Tielemans, que de cabeza marcó el 2-2 y forzó el tiempo suplementario.

El envión anímico cambió por completo el desarrollo del partido. Bélgica estuvo cerca de darlo vuelta con un remate de Dodi Lukébakio que se estrelló en el travesaño, aunque también sufrió en defensa frente a los intentos de Senegal.

La jugada decisiva llegó en el alargue. Tras la revisión del VAR, el árbitro hondureño Saíd Martínez sancionó penal por una infracción de Lamine Camara sobre Tielemans. El propio capitán se hizo cargo de la ejecución y, con un remate preciso, convirtió el 3-2 definitivo para desatar el festejo belga luego de 131 minutos de una batalla inolvidable.

La clasificación también tuvo un fuerte componente emocional. La experimentada camada integrada por Thibaut Courtois, Kevin De Bruyne, Romelu Lukaku y Thomas Meunier asumió un papel clave para sostener al grupo en los momentos más complicados, luego de un arranque de Mundial con dudas y de los fantasmas que todavía arrastraba el plantel tras la conflictiva eliminación en Qatar.

Antes del compromiso frente a Senegal, los referentes mantuvieron una reunión junto a Tielemans para fortalecer la unidad del plantel y evitar que se repitieran los conflictos internos del pasado. El objetivo era claro: dejar de lado las diferencias y concentrarse en superar la primera ronda eliminatoria.

La respuesta llegó dentro de la cancha. Con el liderazgo de Courtois, la capacidad goleadora de Lukaku y la personalidad de Tielemans, Bélgica transformó una derrota que parecía inevitable en una remontada memorable y selló su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026.

Redacción Granega