Sebastián Beccacece dejó la dirección técnica de Ecuador tras la eliminación en el Mundial 2026
El entrenador argentino confirmó su salida luego de la derrota ante México en 16avos de final. Cerró su ciclo con autocrítica, agradecimientos al plantel y un balance de 24 partidos al frente de La Tri
La eliminación de Ecuador en los 16avos de final del Mundial 2026 no solo marcó el final de su participación en el certamen, sino también el cierre del ciclo de Sebastián Beccacece al frente de la selección.
Tras la derrota 2-0 ante México en el Estadio Azteca, el entrenador confirmó en conferencia de prensa que su contrato llegaba a su fin con la culminación del torneo y que su etapa en el cargo estaba concluida.
En su análisis, Beccacece reconoció que no se cumplió el objetivo planteado al inicio del proyecto. “No pudimos cumplir con la hazaña que prometimos… el Mundial terminó para Ecuador”, expresó, dejando en claro la responsabilidad asumida tras la eliminación.
El técnico argentino también hizo referencia al proceso de construcción del equipo, señalando que al inicio de su ciclo “no había un camino marcado”, aunque destacó avances respecto a la participación anterior de la selección en la máxima cita.
Más allá del golpe deportivo, el entrenador dejó un mensaje de agradecimiento hacia el grupo de futbolistas y el entorno de la selección. Habló de un vestuario con fuerte unión interna, al que describió como una “hermandad” construida durante su gestión, y valoró la entrega y el compromiso de sus jugadores a lo largo del proceso.
En ese sentido, también admitió que le habría gustado continuar al frente del equipo, aunque insistió en que no tenía reproches hacia el plantel ni hacia el desarrollo del proyecto.
El ciclo de Beccacece al frente de Ecuador comenzó en agosto de 2024 y se extendió por casi dos años. En total, dirigió 24 partidos, con un registro de nueve victorias, 12 empates y tres derrotas, alcanzando una efectividad del 54,2%.
Con su salida, la selección ecuatoriana abre ahora una nueva etapa de reconstrucción tras un Mundial que dejó sensaciones encontradas, entre momentos de ilusión —como el triunfo ante Alemania en la fase de grupos— y una eliminación que expuso sus limitaciones en instancias decisivas.
